LA HONRA

25 agosto, 2017  I  Dale Walker

La Honra

 

La honra, especialmente en la forma de apreciación o reconocimiento a la contribución de otros, es un fundamento para el éxito en el futuro.  Honrar a aquellos que han contribuido a nuestras vidas en el pasado edifica un fundamento más fuerte para lo que Dios está construyendo en nosotros para nuestro futuro.  Cuando Jesús sanó a los diez leprosos, solo uno regresó a darle las gracias.  Y porque ese leproso regresó a dar honra a Jesús, la Escritura nos dice que no solo fue sanado; sino que fue “salvado”. (Lucas 17:11-19 RVR60)

 

Alex Haley dijo, “Si ves a una tortuga sobre un poste puedes estar seguro que no llegó ahí solo.”  Eso es una verdad de cualquier avance o éxito en nuestra vida.  Además, entre más reconocimiento esa tortuga dé a los que le ayudaron llegar ahí, lo más Dios, otra gente y otras oportunidades vendrán a la vida de la tortuga para edificar ese poste aún más alto.

 

Uno de los Diez Mandamientos nos dice que debemos honrar a nuestro padres.  Pablo nos dice que este es el primer mandamiento con promesa - “… te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra.” (Efesios 6:2-3 NTV).  Este mandamiento no se trata de, como lo dicen las famosas palabras de un padre, “Te traje a este mundo y también te puedo sacar del mismo.”  Se trata de que nuestros padres son parte de nosotros, nos guste o no.  No solo tenemos su ADN físico y todas las características que vienen con ello, también tenemos los depósitos emocionales, espirituales y de carácter que han puesto dentro de nosotros.  Hasta cierto grado, todos terminamos perdonando a nuestros padres por las cosas que depositaron en nosotros que no aportaron nada.  Tenemos que aprender a perdonar a nuestros padres, viendo más allá de sus fallas como padres.  ¡Hasta entonces podremos encontrar nuestra entereza en quien es nuestro verdadero y supremo Padre (Celestial)!  Perdonar, y el estar dispuestos a tener una actitud de compasión hacia nuestros padres es uno de los primeros pasos para honrarlos.  Después de todo, son humanos con muchas fallas - así como nosotros.

 

Pero, espera, ese es solo el comienzo; ¡hay más!  El perdonar deshace las secuelas malas que depositaron en nosotros nuestros padres; sin embargo, no aumenta, ni realza las cualidades positivas que al igual ellos depositaron en nosotros.  Una cualidad positiva que todos compartimos es el hecho de que nuestro padres son los responsables ¡de que hayamos nacido!  Proverbios 20:20 (NTV) dice, “Si insultas a tu padre o a tu madre, se apagará tu luz en la más densa oscuridad.”  El ignorar o minimizar que hubo algún bien en nuestros padres es maldecir una parte de nosotros mismos, es como darnos un disparo en nuestro propio pie.  Cuando honramos lo que se puede honrar, multiplicamos el bien en nuestra vida.  Lo que honramos en la contribución de otros hacia nuestras vidas, se hace más grande y mejor para nosotros; por ende, se convierte aún más poderoso nuestro potencial de pasarlo a otros.

 

Aquí presento algunas reflexiones de mi familia:

 

Quiero honrar a mi esposa Sharon porque ella ha pasado 43 años escuchando y pacientemente ayudándome a procesar miles de pensamientos, sueños, ideas, y luchas.  Ella pacientemente sufrió mucha negligencia en los primeros años de matrimonio, me perdonó y atravesó nuestras dificultades e hizo posible que pudiésemos tener 41 años de felicidad matrimonial.

 

Quiero honrar a mi padre porque el puso en mí un ejemplo de fe audaz y confianza irracional en la habilidad de Dios de hacer grandes cosas a través de mí.  Nunca olvidaré que él me llevó a Durango cuando tenía 10 años de edad.  Vi el negocio que él construyó de la nada ahí, la Escuela Bíblica que fue iniciada de su propio emprendimiento, y la casa hogar que él ayudó a financiar.  Siempre pensé (y creí) que CLARO que yo podía ir a las naciones y emprender cosas increíbles - todo esto por las semillas que mi padre había sembrado en mí.

 

Quiero honrar a mi madre porque, como la historia que conté el domingo, “Puedo sentir su abrazo.”  La parte más profunda de mi identidad me dice que soy una persona incondicionalmente amada.  ¿Qué no deberían todos pensar que soy increíble?  Mi madre sí pensaba así de mí.

 

Honro a mis hermanos:

 

Jerry - Cuando tenía no más de 5 años, él me consoló cuando estaba siendo castigado con tiempo fuera.  Él fue el primero en enseñarme que las cosas malas que yo hacía era cosa ajena a la persona que yo realmente era.

 

Beverly y su esposo David - Me siguieron en mi loca idea de plantar una iglesia cuando tenía 23 años de edad.  Prácticamente decidieron vivir en pobreza por unos cuantos años para ayudar que este sueño se hiciera realidad.

 

Steve - Steve era el hermano mayor a quien yo me quería parecer, así que cuando el se convirtió en un “Loco por Jesús”, yo le seguí hasta Calvary Chapel y encontré el renuevo de mi fe que me llevó a un llamado al ministerio de por vida.

 

Janey y su esposo Sam - Janey y Sam me conmovieron y retaron con su fe al empezar Charlie’s Lunch; al sacar de la tragedia un ministerio mundial.

 

Tommy - Después de recibir aclamación nacional por su don de composición y dirección de alabanza, incluyendo el ser parte de un movimiento nacional llamado “Cumplidores de Promesa”; me pidió que uniera fuerzas con él para hacer cruzadas de evangelismo de adoración.  Mayormente por él, tuve acceso a una audiencia de casi 50,000 personas a las cuales les pude predicar el evangelio.  Su fe en mí fue una chispa enorme que encendió el llamado a establecer el ministerio de Heart for the World International.

 

Podría seguir y seguir acerca de la gente a quienes he tratado de agradecer.  Semanalmente trato de pensar en alguien que ha contribuido grandemente en mi vida y agradecerles.  Cada vez que lo hago, siento que las bendiciones en mi vida crecen aún más grandes.  Así que, quiero animarte a que emprendas un “viaje de honra” para recordar; y, cuando sea posible, encontrar una manera de expresar intencionalmente tu gratitud por aquellos que han depositado en tu vida.