LA HISTORIA… DONDE TODO EMPEZÓ

28 de Febrero l Dale Walker

Esta semana estamos empezando un viaje para descubrir la historia de amor más grande de la carta de amor más asombrosa que se haya escrito.  Es la historia de la Biblia.  No solamente es la historia de Dios, también fue escrita para ser tu historia.  Dios te creó para que fueras parte de ella.

 

Imagina que eres un actor.  Te presentas al estudio, te maquillan y te visten para que estés listo para la escena; sin embargo, nadie te da un guión.  ¿Cómo sabes cual es tu parte, tus líneas, donde vas?  Así es como la vida se presenta para algunas personas.  Están sobre el escenario de la vida, pero no tienen idea cual es su parte en ella.  Están actuando sin un guión.  No estamos aquí por accidente.  Fuimos creados para ser parte de una historia de aventuras increíble.  Tenemos un guión asombroso, la Biblia.  Nos dice el por qué estamos aquí, a donde vamos y de donde venimos.  La Biblia nos revela este plan asombroso que nuestro Creador y Señor de todo está desarrollando y nos está invitando a participar en ello.

 

Al emprender este viaje, vamos a ver el “plan grande” de Dios desarrollarse - “la historia superior” - viendo las cosas desde la perspectiva de Dios.  También vamos a ver nuestras propias vidas diarias - “la historia terrenal” - Dios influenciando nuestra perspectiva.  Es como ver el clima de afuera y realmente no ver que la lluvia cae, pero el meteorólogo ve las imágenes satelitales y nos dice que viene una tromba.  Nuestra perspectiva es limitada; la perspectiva de Dios es ilimitada.  Dios no está distante, Él está con nosotros en esta vida terrenal.  Quiere que nos mudemos a Su perspectiva con Él.  El no solo quiere que sepamos Su historia, quiere que nos unamos con Él en este viaje de Su historia.  Quiere que entendamos la Biblia porque lo más que entendamos la Biblia, mejor entendemos el plan.  Lo más que entendamos el plan, meas nos puede revelar Dios acerca de nuestra parte en La Historia.

 

… EN EL PRINCIPIO…

 

1. El poder

 

Al comienzo de la historia, vemos a Dios revelando su poder. Lo primero que vemos es su poder al crear la tierra de absolutamente nada. Podemos ser "creativos"; sin embargo, estamos limitados a los recursos que nos rodean. Dios tomó la nada y creó con el Poder de Sus Palabras. Puedo creer en la teoría del Big Bang. Dios lo habló y ¡BANG! ¡Existió! Ahora, eso no es lo mismo que la teoría evolutiva atea, ¡no puedo ir allí!

 

Dios crea todo esto en seis días. Su último acto de la creación es el hombre. Cuando termina el acto creativo final de la humanidad, Dios dice "todo está bien, es muy bueno". Dios creó universos, galaxias; billones y billones de estrellas que nunca veremos. ¿Por qué? Para nosotros. El objetivo de la creación es la gente. Todo fue creado porque el Dios del Universo quería compartirlo con nosotros. No podía soportar la idea de no tenernos a nosotros, muchos hijos y muchas hijas, compartiendo Su gloria.

 

Lo importante que debemos entender es el poder de Su Palabra. Dios es un Dios que cumple Su Palabra. Sus Palabras tienen poder. Las palabras tienen el poder de hablar vida sobre otros o la muerte, construir o derribar. Cuando reflexionamos sobre la importancia de las palabras, queremos alinear nuestras palabras con las de Dios para que nuestras palabras crean y no destruyan. No hay nada mejor que darse cuenta que Dios ya ha hablado (historia superior) y Él sigue hablando (historia terrenal). Las dos nunca se contradicen.  Su Palabra es verdadera, es poderosa, crea, da vida, nunca cambia, y es eterna. "El cielo y la tierra pasarán, pero Mi Palabra nunca pasará" (Lucas 21:33 NVI)

 

2. El Propósito

 

Primero, Dios nos creó para tener una relación con él. Dios quiere una relación personal con nosotros. Caminó con Adan en los mejores momentos del día. Él no nos creó por lo que podríamos hacer por Él; él nos creó para tener una relación con Él. ¡Su pasión primaria era estar con nosotros! Somos la niña de sus ojos, el obra maestra de su creación. Él quiere que te veas a ti mismo como lo que eres.  Tu identidad es lo que Él ve, y Él ve que eres bueno. Esa puede no ser la forma en que te ves a ti mismo; sin embargo, ¡Dios quiere estar contigo más que cualquier otra cosa!

 

Segundo, Dios nos creó para gobernar. Dios los bendijo y les dijo: "... Sean fructíferos y aumenten en número; llena la tierra y someta. Domina sobre los peces en el mar y los pájaros en el cielo y sobre toda criatura viviente que se mueve en el suelo "(Génesis 1:28 NVI). Dios nos dio autoridad para gobernar. Debemos gobernar por medio de Él, y para él. Debemos ser vencedores, no víctimas. No debemos permitir que la vida nos controle, debemos gobernar nuestras vidas usando Sus Palabras para tomar la autoridad de cada cosa en nuestra vida cotidiana. Para que seamos establecidos en Su voluntad, necesitamos alinear lo que es verdadero en nuestra historia terrenal con lo que es verdadero en la historia superior de Dios.

 

3. El problema

 

En la historia de la creación, no hubo un “y fueron felices para siempre.” Adán y Eva recibieron libre albedrío. Dios no creó títeres o esclavos; Creó a los humanos interactivos con opciones porque quería una relación con nosotros. Las relaciones requieren la capacidad de elegir. Desafortunadamente, a pesar de toda la información dada a Adán y a Eva directamente por Dios, fallaron una prueba importante. Eva creyó la primera mentira: que Dios no estaba siendo honesto con ellos. Dios quería que eligieran el confiar en Él y que supieran qué era lo mejor para ellos. Tenían una relación directa con Dios [¡Él venía y caminaba con ellos todos los días!], y gobernaban para Él [el control administrativo de cada ser vivo]. En cambio, se dejaron engañar y tomaron el control sobre ellos mismos. Eva quería conocimiento que Dios le dijo que realmente no necesitaba. Adán no tomó autoridad sobre Eva o Satanás, se unió a la mentira. De repente, el pecado, la muerte, y la autoridad fueron trasladados a la agenda de Satanás de maldad, sufrimiento y dolor. DIOS NO CUASÓ, NI CAUSA EL MAL, SUFRIMIENTO, ETC. ¡NOSOTROS LO CAUSAMOS! No culpes a Dios, ese nunca fue Su plan.

 

Personalmente, me resulta muy interesante que, aunque Eva eligió cruzar la línea, Adán solo se paralizó. Adán fue quien escuchó el mandamiento original. Eva fue engañada porque dudaba la Palabra; Adán simplemente fue desobediente. Él permaneció pasivo en todo momento. Esta es la raíz de toda disfunción familiar: una falta de responsabilidad personal por parte de Adán, un rechazo a liderar y tomar una posición que permitió a Satanás entrar en la familia y destruirla. Incluso cuando fue confrontado por Dios, Adán aún se negó a asumir la responsabilidad y eligió culpar a Eva.

 

4. El Dilema

 

Dios no tenía de otra en este punto. A pesar de lo que realmente quería, Dios tenía que asegurarse de que Adán y Eva no pudieran hacerse más daño a sí mismos debido a sus decisiones. Dios tuvo que sacarlos del Jardín. ¿Por qué? ¿Dios simplemente está siendo malo? Como ahora tenemos el conocimiento del bien y del mal, no sabemos lo que es ver a Dios solo como el Creador Santo y Maravilloso. Sabía que si se quedaban, podrían comer del segundo árbol, el Árbol de la Vida. Eso significaría que seríamos sentenciados a nunca morir. La vida en esta tierra sin posibilidad de libertad condicional. ¿Vida eterna en el cielo? ¡Absolutamente! ¿Vida eterna en la tierra con pecado, sufrimiento, sin final, para siempre? ¡Horrible! La misericordia de Dios se demostró al sacarlos.

 

¿Misericordia? Absolutamente. Porque Dios ya tenía un plan para traernos de vuelta. Él no iba a dejar que Satanás tuviera la última palabra. Dios iba a reconstruir el puente que habíamos quemado. Sorprendentemente, Jesús fue el Cordero que fue inmolado antes de la fundación del mundo. Dios siempre tiene un plan. Las palabras de despedida de Dios en la escena del jardín con Satanás fueron así,"Y causaré hostilidad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia. Él golpeará tu cabeza, y tú le herirás en el talón "(Génesis 31:15 NTV). En otras palabras: “Herirás el talón de Jesús el Viernes Santo, Él aplastará tu cabeza el Domingo de Resurrección. ¡Esto no ha terminado!” ¿Qué pasa si creemos en la resurrección con tanto fervor y certeza como creemos en la caída, la naturaleza del pecado y los ataques de Satanás? ¿Cómo viviríamos de manera diferente?

 

En esta historia vemos no solo el increíble poder de las palabras, sino también el increíble poder de nuestras decisiones. Un hombre desobedeció y todos nosotros nos volvimos pecadores. ¿Qué bien nos haría cuidar nuestras palabras y nuestras decisiones cada minuto de cada día? Tengo el desafío de hacerme la pregunta no solamente de lo que [este] pecado o esta decisión me costará; pero aún más allá, ¿cuánto le costará esta decisión de pecar a mi familia, a la iglesia y a todas las personas que amo?

 

Pero los efectos del pecado no se detuvieron allí ...

 

5. La progresión

 

Las elecciones de Adán y Eva llevaron a sus hijos Caín y Abel a un mundo caído, ahora imperfecto, con pecado, sufrimiento, maldad y todo lo que conlleva. Caín, en un ataque de ira, asesina a Abel; y, en un patrón establecido por Adán, trata de mentirle a Dios al respecto. La naturaleza del pecado ahora ha pasado oficialmente a la siguiente generación, y la próxima, y ​​la próxima ...

 

De hecho, Abel fue asesinado porque aprendió de los errores de sus padres. Él estaba tratando de servir a Dios, de ser obediente. Es por eso que ofreció un cordero como sacrificio. Abel escuchó la historia de la expulsión de sus padres del jardín y Dios sacrificó un animal. Escuchó cómo Dios lo usó para cubrir a sus padres con las pieles. Abel sabía que Dios había declarado que el acto era un símbolo; llegaría un momento en que habría un sacrificio que nos traería de nuevo a una relación correcta con Él. Caín no le prestó atención a esa lección, permitió que su naturaleza celosa gobernara y mató a su hermano. Caín no se responsabilizó. Alguna vez has escuchado la frase “¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?" Su incapacidad para reconocer su pecado lo convirtió en un hombre marcado, un fugitivo sin un lugar donde vivir. La marca de Caín es la maldición de vivir una vida sin arrepentimiento. En las decisiones de Caín vemos que si permitimos que la falta de perdón, una ofensa y un pecado secreto sean enterrados en nuestra vida, viviremos huyendo, nunca en paz. Por favor no hagas eso. Elige una vida de arrepentimiento. Hay perdón; en consecuencia, podemos eliminar la marca de Caín de nuestro espíritu y de nuestras vidas.

 

Incluso en toda esta tragedia, vemos a Dios trayendo esperanza. Dios les da a Adán y Eva otro bebé llamado Seth. Seth es el niño a través del cual se dará el linaje de Jesús, la Santa Simiente, el antepasado de Jesús. Seth significa COMPENSACIÓN UNGIDA. Cuando Seth nace, hay un pequeño avivamiento en la tierra. Génesis 4:16 dice "Los hombres comenzaron a invocar al Señor ..."

 

6. El Dilema… Otra vez.

 

Desafortunadamente, el avivamiento fue de corta duración. La última parte de la sección uno de La Historia es la historia conocida de Noé y el Arca. Vemos una progresión cuesta abajo en la humanidad; las cosas van de mal en peor en las siguientes generaciones. El pecado, como un tumor maligno, puede hacerse cargo de una sociedad y propagarse en una cultura. El mundo pasó de pecaminoso a depravado. (Romanos 1 desarrolla la historia). Es interesante notar que en la desaparición de las culturas, los historiadores cristianos han notado dos pecados que van de la mano: la inmoralidad sexual y la violencia. En la medida en que el pecado sexual esté justificado, los pecados violentos como el asesinato (aborto), la violación y los asesinatos sin sentido escalan sin control.

 

Dios, una vez más, se encuentra en la necesidad de tomar una decisión que es difícil de entender desde nuestra perspectiva. Dios juzga el mundo. Es importante que establezcamos una comprensión firme del carácter de Dios en este momento al comienzo de La Historia. Dios es SANTO; que también incluye recto, justo y sin pecado. Él no puede confrontar el pecado con pinzas. Romanos señala que para comprender y recibir la gracia de Dios, debemos entender la justa ira de Dios. ¡Dios no es “el chavo buena onda”, Santa Claus o el señor de allá de arriba! Él es Santo, Santo, Santo. Debemos comprender la gravedad del pecado. Si no tenemos convicción de lo que es la malo, no obtendremos la convicción de la necesidad de la asombrosa maravilla del perdón y la justificación. Esperaremos que Dios esté pasivamente bien con el comportamiento inmoral, nos engañaremos a nosotros mismos y no buscaremos el arrepentimiento. Dios advierte que así como un tumor debe ser diagnosticado y erradicado, el pecado debe ser juzgado y erradicado si es que queremos ver la civilización permanecer y nuestra redención venir.

 

En medio de toda esta depravación, un hombre se destaca. Noé es un hombre que eligió la relación y el gobierno de Dios. Al igual que uno de los parientes de Noé, Enoc, Noé eligió caminar con Dios. Dios ve qué juicio necesita hacerse; sin embargo, una vez más, Dios ofrece la redención. Dios hace a Noé parte de la historia redentora. Noé nos muestra que uno no tiene que ser víctima de su cultura, Dios nos apartará y nos elevará, si caminamos con Él. Noé, sin un marco de referencia, sino de obediencia, construye un Arca en base a las instrucciones de Dios. Nuevamente, en nuestra perspectiva, podríamos pensar que Dios fue cruel por matar a todas esas personas; sin embargo, Él les ofreció otro camino. Eligieron reírse e ignorar a Noé. Rechazaron el sender de redención de Dios. El Arca es una imagen de Jesús y el evangelio; solo hay un camino de salvación. Solo Noé y su familia se salvan. Dios, sin embargo, coloca la primera señal hermosa de su promesa en el cielo. Él coloca el arco iris y promete que no destruirá la tierra nuevamente con un diluvio.

 

Aunque Noé triunfó al obedecer a Dios a través de la inundación, el resto de la historia no es un final feliz… otra vez. Noé termina borracho, uno de sus hijos se queda mirando su desnudez, Ham, y paga por su reacción. Los otros dos hijos, Sem y Jafet, cubren la desnudez de su padre. Noé es un ejemplo clásico de cómo podemos estar tan cercanos y rectos con Dios en un minuto y luego… 

 

Pero Dios…

 

7. La Persistencia

 

Sería imposible para los humanos por cualquier tipo de educación, psicología o autoayuda, corregir el problema del pecado. La historia ha demostrado que cuando educas a un demonio simplemente terminas con un demonio más inteligente. Nuestra redención debe venir a través de alguien más allá de la raza humana. Pero Dios es persistente…

 

Una de las cosas que amo de La Historia de Dios es Su persistencia. En cada historia, aunque abundan la tristeza y el pecado, y Dios debe traer juicio, Dios abre una ventana de esperanza. A través de toda la Biblia, el mensaje es el mismo: no importa cuán malas sean las cosas, no importa cuánto abunda el pecado, la gracia es mayor. Dondequiera que se cierra una puerta del juicio, se abre una ventana de misericordia. Hay un arco iris después de la inundación, una promesa de una semilla después del desalojo del Jardín. Esperanza… siempre hay esperanza…

 

Luego, Dios avanza hacia la segunda fase de Su gran plan de amor intrépido para traernos de regreso a Él. Él escoge a un hombre para construir una nación. Te animo a unirte a un grupo de vida. Hay una lista en el sitio web, a través de la aplicación, o llama a la oficina de la iglesia. Únete a otros y camina a través de esta historia con nosotros. ¡Te garantizo que tu vida nunca volverá a ser la misma!